La realidad de la ficción

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Black & White

Toda ficción es realidad, si conecta las emociones del receptor de imágenes mentales.

Los jóvenes deben tomar el poder desobedeciendo al poder de manera pacífica, ¿cómo?-actuando de forma distinta a los mandatos del Gobierno. Los jóvenes deben ser siempre revolucionarios, y deben crear sus propios ideales, distintos a los de la tradición clásica, cada joven debe embarcarse en su propio navío, rumbo a océanos, mares y tierras desconocidos. ¿Pero quién soy yo para decirle a los jóvenes lo que deben hacer? Algunos excelentes universitarios ya están donando semen por un dinero que les permita viajar a EEUU, Inglaterra o Alemania, sin pensar en las consecuencias de sus actos masturbatorios, porque ese semen se convertirá en un nuevo niño, y un día ese niño querrá saber quién era su padre, y su madre le dirá cuando tenga una edad adecuada para saberlo que su padre era un Donante de esperma. El Ministerio de Educación Wert ayuda a los jóvenes a ser grandes donantes de esperma, pues las becas sólo son ofrecidas a los elegidos por Wert-Quién es Wert, Wert es el Ministro actual del mérito.

Telerealidad y lecturas rápidas

La telerealidad sirve para desconectar de la propia realidad, el éxito de los reality shows, se debe a que el sujeto abandona su realidad para ver otras que no sean la suya, es como el lector de los libros más vendidos, que lee para olvidarse de sí mismo. Quien lee para olvidar, no lee para vivir.

La era de los Mitos Griegos o la Fiesta Nacional

Los mitos griegos no tienen nada que ver con nuestra educación clásica , fueron los romanos  los que enseñaron a los políticos todas las posturas del Kamasutra, cómo beber vino de cartón hasta el amanecer  y como retozar en la hierba sin ropa, -con drogas adulteradas en los bolsillos planificaron nuestro futuro-. Un votante drogado es mejor que un sapiente. ¿Y si no quiere drogarse? los enviaremos a una nueva escuela de programación mental para telespectadores.

La Fiesta Nacional aleja de la realidad, conecta con los cuernos del toro y la sangre del torero y sirve para el deleite de nuestros ciudadanos a la manera de la antigua Roma.

En la segunda década del siglo 21, las ideas delirantes gobernaban los estados políticos del hombre generalizado, o hombre común, el común de los mortales, si el número de desinformados era mayoría, El Estado sería un Estado totalitario disfrazado de demócrata, por la acción de los entes ordinarios, entes desinformados o educados por las ideologías políticas  , a través del poder de la Banca.

Hermoso futuro para las minorías exquisitas  


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