Antes del Apocalipsis de San Juan muchos habían creído en el poder de las acciones del hombre en la Bolsa.
Las grandes multinacionales de la Globalización especializadas en productos y servicios de Internet saben donde vivo, conocen lo que gano, mi origen geo terrestre, la edad de mi familia, mi estado de salud, mis intereses y mis hobbies, mis inclinaciones políticas, la probabilidad de que mi automóvil sufra un accidente, conocen el nombre de mis amigos, quienes son mis simpatizantes, y que tipo de gente le gusta leerme, tienen mis datos, y monitorizan mi vida. Vivo dentro de una realidad digital que navega hacia otra nueva realidad artificial, bautizada con el nombre de Realidad Virtual, la segunda realidad, la realidad digital controla mis datos, la tercera tiene la intención de programar mi mente a través de Oculus Rift.
Las historia de la humanidad había tenido hasta el día de hoy varias realidades:
La realidad de la historia de las enciclopedias, la realidad real, la realidad digital y la realidad virtual. Antes del fin del mundo tal como lo había conocido “el último hombre”.
“Las industrias de la oscuridad” ordenaron categorizar a los clientes como consumidores analizando su historial de crédito histórico, analizaban su salud para conocer en qué medida podría afectar su salud a las empresas que le contratasen en el futuro, esos datos podían verse a través de los servicios contratados a los corredores de datos invisibles para los normales.
La información era obtenida a través de los robots con forma de código llamados algoritmos inteligentes.
Las aplicaciones para Smartphones con GPS localizan a todos los clientes que tengan teléfonos inteligentes. Los corredores de datos a través de las cámaras de seguridad de los grandes Supermercados graban nuestra mirada que se fija en los productos que más nos interesan y nos lanzan así ofertas de compra a través de las pantallas de plasma y de nuestro Smartphone en tiempo real, los robots comerciales de apariencia humana se acercan a nosotros para informarnos sin la presión de las “emociones negativas”- que nos producía en el pasado un comercial humano- de las últimas ofertas para los clientes en base a sus gustos personales con total discreción. Todo esto se producía a una gran velocidad que no restaba el tiempo vital para hacer una compra efectiva. La música agresiva había sido reemplazada por la música Zen Oriental, una música relajante que ayudaba a elegir con eficacia los productos adquiridos a las industrias digitales y virtuales del planeta.
Los algoritmos inteligentes asesoraban a los compradores en todo momento de cuáles serían las mejores opciones de compra para cualquier día, dónde sería mejor pasar el tiempo, o qué perfil ambulante era el más adecuado para nuestras relaciones humanas.
A ambos paseantes su Smartphone les indicaría la alta probabilidad de relación compatible con sus perfiles, sus gustos, inquietudes, les indicaría la probabilidad de éxito común en el tiempo como pareja compatible, ambos se mirarían en el paseo marítimo virtual y moverían la cabeza con un sentido oriental de aceptación, ambos se darían la mano después del saludo y se ofrecerían para hablar el uno con el otro desconectando su Smartphone en una “isla paradisíaca” , y estarían horas y horas juntos hablando de lo que les une en común, para una compatibilidad perfecta de la nueva pareja humana del futuro desde el punto de vista de “La Industria de la Oscuridad”
Los robots serán los nuevos trabajadores, las empresas tecnológicas más importantes nos enseñarán a manejar nuestros robots, que harán nuestras tareas, trabajarán para nosotros, el futuro nos venderá la idea del hombre libre a través del uso de las máquinas inteligentes, los robots y los androides de figura humana perfecta para disfrutar de tiempo libre, dejaremos la administración de nuestros bienes y el cuidado de nuestros hijos a los robots, ese era el mensaje de “La Industria de la Oscuridad”
La industria de la oscuridad a través de la educación de las pantallas, de las redes sociales, y de Internet nos llevarán a un nuevo modelo de negocio diseñado para analizar nuestros datos y los datos de nuestros amigos en tiempo real a lo largo de nuestras vidas. La intención de La Industria de la Oscuridad, es normalizar los datos y eliminar la privacidad del sistema de computadoras. Nos enseñarán que todo lo que subamos a Internet será analizado y corregido si fuera necesario, los algoritmos nos avisarán si estamos cometiendo un delito en tiempo real en cualquier lugar y en cualquier momento de nuestras vidas.
Artículo de ficción que narra los acontecimientos de la nueva realidad digital-virtual en el futuro próximo: La realidad de la computación cuántica, el marketing del futuro, los robots, los algoritmos inteligentes el big data Código: 1405291046161 Fecha 29-may-2014 9:36 UTC
Licencia: Creative Commons Attribution Non-commercial No Derivatives 3.0

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