La fealdad suprema

El enemigo no es dulce, es agrio y mortífero como una serpiente.

No me hables de estrellas si no has viajado a ellas.

El destructor de vidas se llama Diablo.

Te harán daño con palabras que herirán tu corazón.

los más cercanos a ti serán tus peores enemigos.

El diablo está atento a tus pensamientos,

puede escucharlos cuando le pertenecen,

si tus ojos se vuelven lujuriosos, te inoculará la lujuria,

si tus ojos se vuelven odiosos te enviará a la Guerra,

y la llamará Guerra Santa.

Los ojos del diablo hipnotizan a sus seguidores,

da igual a lo que juegues con él:

puedes jugar a la Guerra,

a los soldados,

a las bombas de destrucción masiva,

a las armas químicas,

incluso te hará jugar a morir desde el alto de un edificio,

te dará de beber alcohol y te dirá que pruebes sus últimas drogas,

las tomarás pues debes demostrar al mundo que estás a la última,

y te arrojarás al vacio mirando a la piscina.

Cuando hablas de Dioses en tu poesía oral,

no sabes de lo que hablas, los dioses de piedra no

son dioses, solo existe un Dios en todo el universo,

y un ángel  caído, llamado la fealdad suprema.


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