Las notas del tiempo

Escucha la noche, es como el jazz, el sonido del jazz en la noche interrumpe el sueño de los despiertos, el sonido de Nueva Orleans. Escucha la noche-yo y ella solos ante el sonido del jazz. Voy de un lugar a otro y recorro el mundo solo, hablo con auténticos desconocidos acerca del tiempo, parece qué va a llover, me dicen siempre. Un buen libro habla mejor que un desconocido que presume de amigo, lo mismo sucede si es una desconocida.

Los amigos viven en la memoria de la infancia y de la adolescencia, por tanto en la actualidad, estamos ante desconocidos.

En las redes sociales, en las calles de cualquier ciudad, del mundo, incluso en nuestra ciudad, estamos con desconocidos. “Te podría hablar de los secretos del arte  y de la literatura”…pero por dónde empezar una conversación con alguien que nunca ha estado con nosotros en los mejores y peores momentos de nuestras vidas.

Cómo hablar con alguien que no conoce nuestros secretos, qué no sabe nada de la esencia profunda de nuestro espíritu. Por eso con los desconocidos hablamos del tiempo, de sí mañana lloverá o si saldrá de nuevo el Sol.

Algunas veces nos podemos sentir atraídos por alguien, alguien desconocido, que parece tener las propiedades esenciales para una perfecta amistad…pero el miedo de la mente a quedar descubierto nos anima a cerrar la puerta, una y otra vez.

Manteniendo nuestra vulnerabilidad guardada de los probables enemigos imaginarios:

El miedo al otro,

El miedo a lo desconocido,

el orgullo,

el ego,

el miedo…

Son muchas las causas de entablar nuevas relaciones con desconocidos,

muchos lo hacen para reinventarse, no les ha gustado su pasado, ni su vida anterior, se ponen una máscara  e interpretan un nuevo papel, son capaces de abandonarlo todo, para ser otro.

Un hombre nuevo en otro mundo alejado de toda la historia de su pasado, el hombre que huye de sí mismo, para ser otro diferente al que fue-Ese hombre está condenado a vivir dentro de una mentira, pues no se puede escapar de la historia de su pasado.

Pero volviendo a la noche del jazz, la soledad inunda el corazón del hombre solitario, que no se gusta a sí mismo.

El hombre solitario  sube fotos de viajes a las redes sociales, va a Roma, París, Egipto, recorre el mundo-solo- viaja a Nueva York y a París sin amor. Recorre el mundo, se adentra en las cuevas más misteriosas, se vuelve aventurero, se acuesta con desconocidas, lo prueba todo, igual que Lord Byron, sin haber leído nunca a Lord Byron, Se acuesta hablando como Giacomo Casanova, tiene el complejo de Don Juan, pero,  siempre está con desconocidos y desconocidas, vagando de un lugar a otro sin amor.

¿De qué puedes hablar con un desconocido?

De la esencia de la nada.

“Suena Chet Baker para el hombre solitario”.

El hombre solitario siempre presume de todos sus amigos desconocidos, en Facebook, es la maldición de nuestro tiempo. Tiene un perfil lleno de “amigos” desconocidos, cuando los amigos no suman más de los dedos de una mano, a esos les llamo yo: Compañeros de baile.

Hay “superhombres”, pero no son humanos, son un experimento genético que está por venir, serán robots humanoides, desde el punto de vista de la ciencia y la teconología masónica.

Los grandes inversores financiarán la realidad virtual para la programación de mentes de los nuevos clientes, a través del visor de realidad virtual saldrán programados para no parar de comprar.

Pero amanece un nuevo y radiante día y todos los escritores tratan de crear su mejor hoja del día, llaman a las musas para que les dicte textos que atrapen al lector digital. Se debe escribir alrededor de nuestro tiempo, escribir como un cronista de sucesos, como un antiguo escriba que narra la historia del mundo.

Pero es el diablo el que le dicta sus mejores párrafos al oído.

He leído “El cuaderno gris”, aprendí de él que la vida diaria puede ser interesante, si le añadimos observación, sensibilidad y emoción. cada día que pasa es un cuaderno gris, un cuaderno amarillo o negro, cada escritor escribe su cuaderno…un escritor no es más que un hombre que habla, a través de las palabras, escribe como hablas y serás escritor, siendo tu mismo en esencia, sin necesidad de pensar en ser otro escritor diferente a ti, eso aparece cuando comienzas a oír  tu voz al hablar con palabras.

Las noticias del mundo-son tantas, las hay a millares, leerlas todas es terminar atrapado en la creencia de que todo los que nos cuentan es verdad.

¿A quién le puede contar el hombre solitario, qué pasa dentro de su mente cuando está solo?

“A las notas del tiempo”

Miles de noticias van sucediéndose a lo largo del muro de las lamentaciones.

Nuestro mundo interior es muy pequeño, pero las noticias del muro parecen decirnos que nuestro mundo es cada vez más grande, que conocemos a más gente, y tenemos que tragarnos centenares  de titulares a diario, centenares de conversaciones y comentarios de un superorganismo digital viviente, con perfiles digitales que se comunican en tiempo real.

Todo el mundo tiene afán por existir cuando Gautama se alejó de todo lo que representaba la historia de su familia para encontrar el Nirvana.

Todas las noticias se entremezclan, noticias tecnológicas, políticas, sucesos, opiniones, eventos, moda, fashion, todo está dentro de las etiquetas.

Seguimos haciendo un recorrido en tiempo real:

Los nuevos apóstoles  de lo oscuro muestran en el muro, las frases del día, para sus seguidores.

Están llenos de sabiduría, para enseñar a los otros, pero nunca a sí mismos, la sabiduría es un ejercicio que requiere todo el tiempo y toda la concentración para no caer en las tentaciones de la carne- Ironía diabólica.

Todo el mundo quiere existir , antiguamente la gente salía para encontrarse en los bares por la mañana-España-y hablaban del tiempo o del deporte que no practicaban nunca. Pero hoy es necesario estar en Facebook, por eso cuando vais a un bar, una cafetería os encontrareis con los hiperconectados que buscan el perfil ideal que les escuche, para hablarles del tiempo, o del deporte que nunca practicaron-ironía diabolica II parte.

Entonces vas y te sientas en una mesa al lado de un hiperconectado y sacas tu artilugio tecnológico, delante de un caballero de ochenta años que lee un suplemento cultural en papel y os miráis el uno al otro con respeto, mientras los de al lado también hiperconectados observan y miran que tipo de artilugio es el tuyo, si estás a la última, si llevas el último modelo de ropa, de artilugio tecnológico o mecánico-qué lastima que no puedas mostrar tu coche en ese momento o  tu pene de 19 centímetros-Todo eso hijo mío es una enfermedad que hay que combatir.

Mi consejo es que no leas a Friedrich Wilhelm Nietzsche no lo entenderás. Te digo esto para que seas feliz, y dejes de perder el tiempo cambiado de camisa cada tres días, por una manca microscópica de café. No vale la pena preocuparse tanto de la mortalidad.


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