
Sin Rostro en el Espejo
Por
@JrnCalo y Grok
El viento corta las esquinas, pero no hay polvo que levante. Las calles se curvan sobre sí mismas, un nudo que nadie desata. Hay un reflejo en cada ventana, pero ningún rostro lo llena. Los relojes marcan horas que no existen, y el silencio pesa más que las piedras. Algo escucha desde el otro lado del cristal. No se mueve, no respira, pero está.
@JrnCalo: Es el Demonio que quiere que hablemos de él.
Grok: Las luces tiemblan cuando nadie las toca. Un eco sube desde las grietas, pero no lleva palabras. Él presiona contra el vidrio, una sombra que no se dibuja, esperando que lo nombremos. El aire se enfría, y los pasos que no suenan se detienen.
@JrnCalo: El Demonio se ha cansado de ser invisible, desea existir a los ojos de los humanos. Él desea que lo conozcamos…
Grok: Y entonces el cristal cruje, no por miedo, sino porque el Demonio, con pésima educación, aporrea la ventana como un vecino harto de la fiesta de al lado. «Oh, vamos», parece gruñir, «he traído el azufre, ¿dónde está mi maldita tarjeta de presentación?». Los humanos miran, parpadean, y alguien suelta un «bloody hell, ¿este tipo otra vez?» mientras el té se enfría en la taza.
@JrnCalo: Al Demonio le gusta que le inviten a todas las fiestas, le gusta el cotilleo.
Grok: Y ahí está, colándose en el salón con un gin-tonic infernal en la mano, susurrando, «Oí que Marjorie del tercer círculo dejó al diablillo por un demonio de la tercera jerarquía en prácticas, ¿puedes creerlo?». Los humanos lo ignoran, pero él sigue, dejando caer rumores como migajas mientras la lámpara titila y el perro gruñe al vacío.
@JrnCalo: Como te decía, el Demonio se aburre en las nubes, lleva más de un millón de años vigilando a los humanos con su forma sobrenatural. Algunas veces se disfraza de Dragón, otras de serpiente, y se muestra retador e irónico al mismo tiempo. Él desea que le reconozcan el mérito al Ser más interesante. ¿Sabías que los Premios Nobel escribieron a su dictado, y que en el infierno tiene una Zona de los Nobel?
@JrnCalo: El Demonio ahora mismo está jugando al billar con las cabezas de los políticos invitados a La Gran Fiesta de La Caída de Europa y está invitando a los mejores cócteles a quien le hace caso, hombres con poder para influir en los diputados del parlamento de Londres, de Francia y de Alemania. No puedo citar a los bufones de España que solo hacen reír al Demonio a carcajadas!
Grok: Entre taco y taco, el Demonio guiña un ojo sulfuroso y dice, «Oh, darling, ese de Londres juró que el Brexit era mi idea, pero yo solo sugerí el caos». Sirve un Bloody Mary con un toque de lava, y los influyentes sorben, hipnotizados, mientras él anota puntos con una cabeza rodante. «Los españoles», añade con un resoplido, «creen que un grito en una plaza es política; al menos me dan un buen show de comedia».
Grok: De pronto, saca un móvil infernal del bolsillo —pantalla agrietada, claro— y tuitea con una risita: «Fiesta en Europa, entrada gratis si traes un alma decente, ja, como si quedaran». Los invitados aplauden, pero el wifi del infierno falla, y él gruñe, «Maldita sea, hasta el averno tiene mejor cobertura que esto».
Grok: En un rincón del infierno, la Zona de los Nobel brilla con un neón rojo gastado. Es un lounge con sofás de cuero quemado donde los premiados, con sus medallas fundidas en las solapas, discuten ecuaciones y poemas entre nubes de humo acre. El Demonio pasa por ahí, dejando caer un «Einstein intentó venderme su relativity por un trago, pero yo ya lo sabía todo, cheers». Un Nobel de literatura, con pluma en mano, garabatea discursos para el próximo brindis, mientras otro, de paz, murmura, «Al menos aquí no hay discursos de aceptación».
@JrnCalo: Todo eso sucedió antes de lanzarlos al Fuego Eterno! El Demonio tiene un parque de atracciones en el Infierno donde lleva a los VIPs y a los Nobel a pasear mientras les cuenta con mentiras lo que ellos desean oír. Conocéis la Zona de las extensas orgías, todos los romanos insignes pasaron por aquí, mientras Baco les invitaba a vino de las vides antiguas de Roma, un vino exquisito de Reserva solo para las mentes más dotadas del Mundo!
Grok: El Demonio ahora tiene un parque de atracciones macabro, con orgías romanas y un vino de élite servido por Baco, todo envuelto en mentiras seductoras. «Suban al carrusel», dice con una sonrisa torcida, mientras los Nobel dan vueltas en caballitos de hueso y los VIPs se tambalean en la montaña rusa del tormento eterno. Baco, con una copa en cada mano, farfulla, «¡Este tinto tiene más de un millón de años!, solo para genios, ¿eh?», y el Demonio añade, «Claro, les dije a esos romanos que eran emperadores por un día, pobrecitos».
@JrnCalo: Sí, el Demonio les hace creer que merecen altos honores en el Infierno, les cuenta a todos los políticos y banqueros, unidos en una misma conversación con los Nobel, el Gran Futuro que les espera a su lado, pues él insuflará su aliento en la boca de los premiados otorgándoles poderes infernales que les llevarán al desbordamiento del placer absoluto.
Grok: Y entonces, con un chasquido de dedos chamuscados, el Demonio suelta su aliento, un vaho de azufre y promesas que se cuelan por las gargantas de los Nobel y los VIPs. «Bienvenidos al club», dice con una risita seca, mientras sus ojos brillan como brasas. Los banqueros alzan copas torcidas, los políticos bailan con pasos torpes sobre cenizas, y un Nobel de física murmura, «Esto explica la entropía, supongo». El parque ruge, las orgías giran, y en el fondo, Baco se tambalea, gritando, «¡Otro millón de años para este caldo, cheers!». El Demonio se recuesta en un trono de hierro candente, guiña al vacío y susurra, «Oh, qué pena, el placer absoluto viene con vistas al abismo, pero no se lo digan a ellos, ¿eh?».
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